Este eres tú, no eres un libro en blanco;
por el contrario, tus hojas están llenas.
Algunas exquisitamente decoradas;
otras, entre tachones y planos,
apenas se entiende lo que dicen.
por el contrario, tus hojas están llenas.
Algunas exquisitamente decoradas;
otras, entre tachones y planos,
apenas se entiende lo que dicen.
Hay tantas historias, ensayos, cuentos, poemas y ecuaciones;
dibujos que parecen laberintos o teselaciones, que no dejan espacios
y aun así entre cada línea hay un infinito.
La idea no es llenar por llenar.
A veces solo se observa y no se anota;
se derrama una lágrima que mancha y escribe lo que no tiene palabras;
se dibuja lo que el alma vive;
o se construye con patrones mal trazados, pero bien ensamblados.
dibujos que parecen laberintos o teselaciones, que no dejan espacios
y aun así entre cada línea hay un infinito.
La idea no es llenar por llenar.
A veces solo se observa y no se anota;
se derrama una lágrima que mancha y escribe lo que no tiene palabras;
se dibuja lo que el alma vive;
o se construye con patrones mal trazados, pero bien ensamblados.
No hay edición ni maquetería para nuestro libro.
Es un manuscrito improvisado
que a veces resumimos para no ser tan mundanos,
solo lo importante, lo que es acorde al lector, a su interés.
Es un manuscrito improvisado
que a veces resumimos para no ser tan mundanos,
solo lo importante, lo que es acorde al lector, a su interés.
Yo no tengo la gracia de tus versos
ni la musicalidad de tus oraciones.
Mi manuscrito está en proceso, como el tuyo.
No sé a quién nos queda más espacio vacío
pendiente de ser coloreado;
no sé si tus colores sean como los míos
o si tengamos que cambiar de paleta.
ni la musicalidad de tus oraciones.
Mi manuscrito está en proceso, como el tuyo.
No sé a quién nos queda más espacio vacío
pendiente de ser coloreado;
no sé si tus colores sean como los míos
o si tengamos que cambiar de paleta.
Yo no pienso en planos:
veo patrones, como tus teselaciones,
repetitivos.
veo patrones, como tus teselaciones,
repetitivos.
Me gusta el color de tus páginas,
la caligrafía de tus palabras,
la calma de tu ritmo,
la entonación que usas cuando te lees en voz alta
y tus manos que dibujan en el aire
lo que está escrito en ti.
la caligrafía de tus palabras,
la calma de tu ritmo,
la entonación que usas cuando te lees en voz alta
y tus manos que dibujan en el aire
lo que está escrito en ti.
Sé que en mis páginas guardo espacio para mil y un historias más,
entre dragones, fantasmas y demonios que pelean
con flores, estrellas y cuadrados
por la frontera entre los mercados y los sueños.
En ese atlas interior aún hay regiones pendientes de explorar.
entre dragones, fantasmas y demonios que pelean
con flores, estrellas y cuadrados
por la frontera entre los mercados y los sueños.
En ese atlas interior aún hay regiones pendientes de explorar.
¿Tienes aún espacio para una aventura más?

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