sábado, 7 de mayo de 2016
El pescador
Quisiera poder escribir poesía en este momento y darle un sentido metafisico a lo que siento, pero no puedo, las palabras se sorbeescriben en mi cabeza y todo habla al mismo tiempo, muchas ideas, demasiada confusión, una parte de mi quiere aferrarse a la idea de que el culpable de esto no es él y otra igual de grande me suplica no me engañe y acepte que todo inició cuando él apareció, quizá no es el causante pero si el detonante.
La calma es un estado por el que lucho todas las mañanas, para despertar con calma, vivir con calma, sentir con calma, disfrutar con calma, por que la calma no es algo que posea, no es una de mis virtudes, es una de mis disciplinas, mantenerme en calma.
Pero llega él a moverlo todo, a recordarme un poco que sigo viva y que la calma es para los muertos, para luchar contra mi y decirme vive que aún tiempo, a llenarme la cabeza de poemas y sonetos, de canciones y aromas. De mirarme discretamente y sentir que en esos ojos esta oculto el mundo, ese mundo que no conozco, pensar que ahi esta el secreto para la vida y no para la muerte.
Es contemplativo, es sólo verlo, desear tocarlo, cuestionarme porque no me toca él a mi y me quita la intriga de saber si debo ser yo quien se tiene que acercar, es sencillamente la espera de alguien que por naturaleza es impaciente aunque tenga la discplina de la calma.
Es sacar un poco de contexto a los algoritmos y la belleza exacta de mis caminos, para llevarlo a donde él quiere caminar y no tiene sentido, no para mi actual yo, pero si para la mujer que oculte y que siente intensamente, que desborda pasión, que sufre por no poder controlar sus impulsos de vida y realización.
Es salir de mi zona de confort y aceptar ante el mundo que no soy una mujer analitica, es aceptar que en mi sangre siempre ha estado la pasión, el erotismo, la belleza, las letras, los aromas, es aceptar que toda entera yo soy un ser receptivo, de sensaciones, quizá ahi fue donde inicie a vivir para mi y me volví retraida, para en mi cabeza explorar todo lo que afuera me da miedo encontrar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario