Frases secas y añejas
una sucesion de eventos frios
que sin sentido van sucediendo
sin matices, sin ideas.
Es un divagar, por que no se hacer mas
es un simple hablar, para no callar
para no enfrentar al silencio,
para no pensar que hay un poco mas.
Es sonreirle al mundo
por que el mundo merece una sonrisa
es darse a la tierra,
a una tierra que uno no piensa.
Asi voy trascurriendo
trascurriendo con el tiempo mismo
vacia y sin vida,
repitiendo y reinventando
siempre la misma porqueria.
No culpare a la musica que inquieta el alma
ni a las nubes que cubren el dolor
solo hablare de tu perfeccion
solo te mencionare
como quien halaba a la obra mas selecta del artista moderno
Sencillo y sublime,
cada poro de tu piel transparente es un deleite al ser mismo
es un insulto al brillo de la luna
pues tu blancura la supera
se te aproxima, tu la desmembras.
Es levantarse un dia,
un dia gris como tantos otros
a llenarme de tu luz sin color
de un simple brillo que doma el desfiguro de exisitr sin sentir, de hablar son soñar, de escuchar sin amar cuandto dice el hombre.
Solo es ser espectador del arte viviente
del compas de tus pasos que suenan a canto
de cada ademan que cae como hoja bailando en el viento
deslizandose sin deformar el perfecto ambiente
donde tu estas.
Una obra de arte, eso es lo que eres
bello, perfecto, sublime
pero absolutamente ajeno.
1 comentario:
Erase que se era una variedad.
Esta variedad, como una nota en el pentagrama, sabia que no podia ser mas que con respecto a lo demas.
Un circulo en un plano, no solo un circulo. O en una esfera.
Un buen dia, soleado y fresco, un elemento de esta variedad, llamado (0,1), decidio que ya era sufuciente.
Y se fue, dejando un hueco o discontinuidad que hasta entonces le daban a la variedad cierto estatus.
Desde ese momento, la variedad, coja de un punto, no fue aceptada en el club de las continuas, ni de las suaves, ni siquiera las diferenciables la miraban como su igual.
Los demas elementos de la variedad hicieron una reunion y decidieron que dos puntos {el (0.707,0.707) y el (1,0)} de la variedad irian en busca de aquel inconforme excursionista.
Cual seria la sorpresa de ellos al encontrar al punto, el (0,1) en un espacio unidimensional.
Fue muy curioso para ellos percibir que en este espacio, su companiero era dos veces el mismo.
Y de esta forma aquellos tres puntos de la variedad se convirtieron en tres puntos del espacio unidimensional.
Desde entonces, se dice que el amor es la busqueda del cero por el uno y viceversa. Dios los observa desde una vecindad del 0.707
La variedad sigue ahi, inmersa e invariante.
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